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Planta de biometano en Plasencia: impacto, pros y contras del proyecto junto a la carretera de Montehermoso

Planta de biometano en Plasencia: impacto, pros y contras del proyecto junto a la carretera de Montehermoso

Plasencia tramita una planta de biometano junto a la EX-370 para tratar 139.120 toneladas de residuos al año. Analizamos ubicación, impacto, beneficios, riesgos y alegaciones.

Somos Norte de Extremadura | Plasencia, Montehermoso y norte de Cáceres

Plasencia tramita una gran planta de biometano junto a la carretera de Montehermoso para transformar más de 139.000 toneladas de residuos al año

La futura instalación de biometano proyectada en Plasencia, junto a la EX-370 y próxima al enlace con la A-66, se sitúa ya en fase de información pública. El proyecto, promovido por Norbiogás Biometano IV, S.L., plantea tratar alrededor de 139.120 toneladas anuales de residuos orgánicos, una cifra que la coloca entre las iniciativas de mayor capacidad previstas actualmente en Extremadura.

Biometano Plasencia EX-370 Montehermoso Medio ambiente
Guía del contenido

¿Dónde se ubicará la planta?

Según la documentación publicada, la planta se instalaría en la parcela 26 del polígono 43 del término municipal de Plasencia, en una zona rústica situada junto a la carretera EX-370, conocida popularmente como la carretera de Montehermoso, y próxima al enlace con la autovía A-66.

La superficie total del emplazamiento rondaría los 163.000 metros cuadrados, mientras que las instalaciones ocuparían cerca de 60.000 metros cuadrados. Por tanto, no se trata de una planta menor, sino de una infraestructura industrial de gran tamaño vinculada a la valorización de residuos orgánicos.

Dato clave Información del proyecto
Promotora Norbiogás Biometano IV, S.L.
Ubicación Polígono 43, parcela 26, término municipal de Plasencia
Carreteras próximas EX-370 y A-66
Capacidad anual prevista 139.120 toneladas de residuos orgánicos
Superficie total Más de 163.000 m²
Superficie ocupada por instalaciones Cerca de 60.000 m²
Situación administrativa Información pública y periodo de alegaciones

¿Qué es una planta de biometano y cómo funciona?

Una planta de biometano transforma residuos orgánicos en energía renovable mediante un proceso conocido como digestión anaerobia. En términos sencillos, los residuos se introducen en digestores cerrados, sin oxígeno, donde la materia orgánica se descompone y genera biogás.

Posteriormente, ese biogás se depura mediante un proceso de refinado o “upgrading” para obtener biometano, un gas renovable con características similares al gas natural. Este combustible puede utilizarse para producir energía, abastecer industrias o inyectarse en la red gasista si cumple los requisitos técnicos.

Entre los residuos previstos figuran estiércoles, purines, gallinaza, lactosuero, alperujo, lodos agroalimentarios y restos vegetales. Además, el proceso genera un subproducto conocido como digestato, que puede utilizarse como fertilizante si se gestiona correctamente y cumple la normativa ambiental.

Pros: posibles beneficios para Plasencia y el norte de Cáceres

1. Valorización de residuos ganaderos y agroindustriales

Uno de los principales argumentos a favor es que la planta permitiría dar salida a grandes volúmenes de residuos procedentes de explotaciones ganaderas, industrias agroalimentarias y actividad agrícola. En una zona con peso del sector primario, este tipo de instalaciones puede contribuir a reducir vertidos incontrolados y mejorar la gestión de subproductos.

2. Producción de energía renovable

El biometano se considera un gas renovable porque procede de residuos orgánicos. Su uso puede ayudar a reducir la dependencia de combustibles fósiles y a aprovechar recursos locales que, de otro modo, podrían convertirse en un problema ambiental.

3. Economía circular

El proyecto encaja en la lógica de la economía circular: residuos que se convierten en energía y fertilizantes. Si la trazabilidad es rigurosa, el transporte está controlado y el digestato se aplica correctamente, la instalación puede cerrar ciclos productivos dentro del territorio.

4. Actividad económica y empleo

Una planta de estas dimensiones puede generar empleo durante la fase de construcción, mantenimiento, logística, operación industrial, laboratorio, control ambiental y servicios auxiliares. Además, podría abrir oportunidades para empresas locales vinculadas al transporte, obra civil, electricidad, fontanería industrial o mantenimiento.

5. Alternativa para residuos difíciles de gestionar

Purines, estiércoles, lodos o subproductos agroindustriales requieren soluciones técnicas. Una planta bien diseñada puede ofrecer una vía regulada para tratar estos materiales bajo controles ambientales.

Contras: dudas y riesgos para las poblaciones cercanas

1. Olores

El principal temor vecinal en proyectos similares suele ser la aparición de malos olores. Aunque la digestión se realiza en sistemas cerrados, los focos más sensibles están en la descarga de camiones, almacenamiento temporal de residuos, gestión del digestato, averías, fugas o mantenimiento deficiente.

2. Tráfico pesado

Tratar 139.120 toneladas anuales implica una logística importante. La entrada y salida de camiones puede afectar a la EX-370, a los accesos agrícolas, al entorno de Plasencia y al corredor hacia Montehermoso si parte del tráfico utiliza esa vía. Este punto debe analizarse con datos concretos: número diario de camiones, rutas, horarios, tonelajes y medidas de seguridad.

3. Impacto paisajístico

La ocupación de cerca de 60.000 m² supone una transformación visible del suelo. Digestores, tanques, balsas, naves, chimeneas, sistemas de depuración, áreas de maniobra y vallados pueden alterar el paisaje si no se integran adecuadamente.

4. Agua, vertidos y control del digestato

La gestión del agua y del digestato es uno de los puntos críticos. Si el digestato se aplica como fertilizante, debe hacerse con control agronómico, evitando sobrecargas de nitrógeno, filtraciones, escorrentías o afecciones a cauces, pozos y suelos.

5. Aceptación social

En España, varios proyectos de biogás y biometano han generado oposición vecinal por falta de información, tamaño de las instalaciones, miedo a olores, dudas sobre el transporte de residuos y preocupación por la cercanía a núcleos habitados. La transparencia será clave para evitar conflicto social.

Ejemplos similares en España: oportunidades y conflicto social

El caso de Plasencia no es aislado. En distintas comunidades autónomas han surgido proyectos de biometano de gran capacidad, algunos con buena acogida institucional y otros con rechazo vecinal.

Fuentelcésped, Burgos

En Fuentelcésped se ha tramitado una planta de biogás con capacidad de hasta 120.000 toneladas anuales de residuos orgánicos. El proyecto superó el trámite ambiental, pero también generó rechazo en municipios cercanos. La resolución incluyó medidas para reducir olores, emisiones, ruidos, vertidos y afección a fauna.

Vilches, Jaén

En Vilches se anunció un proyecto para transformar residuos ganaderos y agroindustriales, especialmente vinculados al sector porcino, en biometano. La inversión se presentó como una oportunidad de economía circular, reducción de emisiones y desarrollo rural, aunque este tipo de instalaciones exige vigilancia ambiental constante.

Cervera del Río Alhama, La Rioja

En la comarca de Cervera se ha conocido otro proyecto de gran escala, con capacidad estimada en torno a 105.000 toneladas anuales. En este caso, la oposición vecinal ha puesto el foco en el tamaño de la instalación, el impacto ambiental y la necesidad de mayor transparencia.

Estos ejemplos muestran una conclusión clara: el biometano puede ser una oportunidad energética y económica, pero su aceptación depende del tamaño real del proyecto, la distancia a los pueblos, la gestión de olores, el tráfico de camiones, la claridad de la información pública y la capacidad de control por parte de la administración.

¿Qué deben vigilar los vecinos de Plasencia, Montehermoso y poblaciones cercanas?

Durante el periodo de información pública, los vecinos, asociaciones, ayuntamientos y entidades interesadas pueden revisar la documentación y presentar alegaciones. Entre los puntos más importantes conviene analizar:

  • Distancia exacta a viviendas, explotaciones, cauces, caminos y núcleos habitados.
  • Número previsto de camiones diarios y rutas de acceso.
  • Sistemas de control de olores en descarga, almacenamiento y digestato.
  • Plan de gestión del digestato y parcelas donde se aplicaría.
  • Consumo de agua y medidas frente a vertidos accidentales.
  • Impacto paisajístico y medidas de integración visual.
  • Plan de emergencias ante fugas, incendios o averías.
  • Compromisos de empleo local y retorno económico para la zona.
  • Seguimiento ambiental público y accesible para la ciudadanía.

La clave: no es solo biometano sí o no, sino cómo, dónde y con qué garantías

El debate sobre la planta de Plasencia no debería reducirse a una posición simple a favor o en contra. La cuestión central es si una instalación de esta envergadura puede operar con garantías suficientes para el entorno, con controles eficaces, transparencia pública y beneficios reales para el territorio.

Por un lado, la producción de biometano puede ayudar a transformar residuos en energía renovable, reducir emisiones y crear actividad económica. Sin embargo, por otro lado, una mala ubicación, una logística mal planificada o una gestión deficiente de residuos y digestatos puede generar molestias, deterioro ambiental y rechazo social.

En consecuencia, la población cercana tiene ahora una oportunidad importante: estudiar el expediente, exigir información clara, pedir datos concretos y presentar alegaciones fundamentadas. En proyectos de esta escala, la participación ciudadana no es un trámite menor, sino una garantía democrática y ambiental.

Preguntas frecuentes sobre la planta de biometano de Plasencia

¿La planta estará en Montehermoso?

No. La instalación proyectada se ubicaría en el término municipal de Plasencia, aunque junto a la carretera EX-370, conocida como la carretera de Montehermoso. Por cercanía y por posibles rutas de transporte, el proyecto puede interesar también a Montehermoso y al entorno del Valle del Alagón.

¿Cuántos residuos tratará al año?

La capacidad prevista es de aproximadamente 139.120 toneladas anuales de residuos orgánicos, procedentes principalmente de actividad ganadera, agrícola y agroindustrial.

¿Está ya aprobada definitivamente?

No. El proyecto se encuentra en fase de información pública y tramitación ambiental. Durante este periodo pueden presentarse observaciones y alegaciones antes de que la administración continúe con la autorización.

¿Puede producir malos olores?

El riesgo existe, especialmente en descarga de residuos, almacenamiento, digestato o incidencias técnicas. Una planta moderna debe incorporar sistemas de confinamiento, depuración, biofiltros, control de emisiones y protocolos estrictos de mantenimiento.

¿Habrá más camiones en la zona?

Una planta con capacidad para más de 139.000 toneladas anuales necesita transporte regular de residuos y productos resultantes. Por eso es fundamental conocer el plan logístico: rutas, horarios, número de camiones, tonelajes y medidas de seguridad vial.

¿Qué beneficios puede dejar en la comarca?

Puede generar empleo, actividad industrial, servicios auxiliares, valorización de residuos agroganaderos y producción de energía renovable. No obstante, estos beneficios deben concretarse en compromisos verificables.

¿Qué es el digestato?

Es el material resultante tras la digestión anaerobia. Puede utilizarse como fertilizante si cumple la normativa y se aplica correctamente. Su mala gestión puede provocar olores, contaminación difusa o exceso de nutrientes en suelos y aguas.

¿Qué pueden hacer los vecinos?

Pueden consultar el expediente durante el periodo de información pública, solicitar aclaraciones, organizar reuniones informativas, pedir informes técnicos independientes y presentar alegaciones documentadas.

Conclusión

La planta de biometano proyectada en Plasencia es una de las iniciativas industriales y ambientales más relevantes planteadas en los últimos tiempos en el norte de Cáceres. Su capacidad, ubicación junto a la EX-370 y proximidad a vías estratégicas la convierten en un proyecto de gran impacto territorial.

Para sus defensores, representa una oportunidad para avanzar en energía renovable, economía circular y tratamiento de residuos. Para sus críticos, abre interrogantes sobre olores, tráfico pesado, impacto paisajístico, digestatos y transparencia.

Ahora comienza una fase decisiva: la de analizar con rigor, escuchar a la población y exigir todas las garantías. Porque una instalación de esta envergadura no solo debe ser viable técnicamente, sino también asumible social, ambiental y territorialmente.

Planta de biometano en Plasencia: impacto, pros y contras del proyecto junto a la carretera de Montehermoso

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