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SOMOS NORTE DE EXTREMADURA

Las Hurdes: tierra de misterios

16 marzo 2020
Que ver en extremadura

Hace años que comenzamos a recopilar toda noticia relacionada con la gran cantidad de sucesos inexplicados que tienen lugar en la «mágica» comarca de Las Hurdes.

Situación

Situada al norte de la provincia extremeña de Cáceres y lindando con Salamanca, por la región han «peregrinado» a lo largo de los años infinidad de periodistas e investigadores de lo insólito en busca de casos y testimonios. A pesar de la leyenda negra que acompaña a la comarca por culpa del aislamiento y necesidades que sufrieron sus habitantes en el pasado, hoy en día es una tierra próspera, pero en la que todavía siguen latentes las tradiciones y leyendas más ancestrales.

Durante los días que recorrimos estos lugares a la «caza» de misterios antiguos y modernos, obtuvimos un número considerable de testimonios, los cuales abarcan desde el avistamiento de luces extrañas en los cielos a la aparición de seres humanoides que, según las informaciones que hemos podido recopilar, se dejan ver por los parajes hurdanos desde los tiempos más remotos. Pero mejor será que vayamos por partes…

luces inquietantes Nuestro viaje comenzó en la población de Casares de Las Hurdes. No resultó complicado localizar a vecinos que hubieran sido protagonistas de sucesos extraños, pues las gentes del lugar nos dispensaron todo tipo de atenciones desde el primer momento. Así pudimos charlar durante un buen rato con Luis Guerrero, quien no tuvo inconveniente en relatarnos una experiencia que le tocó vivir hace más de 25 años en la sierra de la Corredera. «Sucedió una noche de madrugada», recordó para AÑO/CERO. «Íbamos el médico del pueblo, un chaval y yo. Entonces, como de la nada, salió una cosa redonda con muchas luces amarillas, colorás, ¡que sé yo! Fue sólo un momento, porque enseguida se escondió otra vez en la sierra».

Carlos Martín Domínguez,

Otro lugareño, Carlos Martín Domínguez, nos relató un caso no menos curioso: «Caminaba yo a las tres o cuatro de la mañana por un sendero cerca de donde estamos ahora; venía de visitar a mi novia, que vivía en otro pueblo. Esto sucedió allá por el año 1967. Recuerdo que de pronto apareció en el cielo como una estrella grande que iluminó todo. Se veía mejor que de día. Al final se escondió detrás de una montaña a una velocidad increíble; aquello fue muy extraño, todavía hoy no le encuentro explicación».

En la aldea de La Huerta

Cambiamos ahora de lugar, pero no de fenómeno. En la aldea de La Huerta, también en la región hurdana, entrevistamos a Francisco Hernández Martín, músico de 73 años que, tras deleitarnos con un pequeño pero pintoresco concierto acompañado de su flauta y bombo, nos obsequió con el siguiente testimonio: «¿Veis ese cerro de ahí?», dijo señalándole. «Pues un día, hace ya tiempo, mi hija vio desde el primer piso de esta casa una luz que daba un resplandor enorme. Ella me avisó para que yo también pudiera ver aquello. Luego vinieron más vecinos que también fueron testigos. El caso es que la luz pegó un salto y se puso encima de otra montaña; allí estuvo parada bastante tiempo hasta que se quedó medio apagada. Nos cansamos y ya no le hicimos más caso; nos fuimos a la cama».

La misteriosa luminaria

Sin embargo, los sobresaltos no habían llegado a su fin esa noche para Francisco. A las cuatro de la mañana, un fuerte resplandor que se filtraba por la ventana de su habitación lo despertó. A través de los cristales pudo ver otra vez una luz en los cielos que se movía erráticamente. Y también en esta ocasión más lugareños fueron testigos de la misteriosa luminaria.

Para nuestro informante no cabe duda de que no se trataba de un automóvil. En primer lugar porque la luminosidad estaba por encima de las montañas y, por otra parte, porque en la época no había carreteras en el lugar del avistamiento. brujas, espectros y seres monstruosos Continuamos nuestro viaje por tierras hurdanas disfrutando de sus impresionantes parajes. Nuestra siguiente parada es el pueblo de Nuñomoral, epicentro de fenómenos insólitos que en su momento investigaron periodistas e investigadores como J. J. Benítez, Lorenzo Fernández o Iker Jiménez.

Relato de Hermelinda y Librada

Durante un bello atardecer tuvimos la oportunidad de escuchar el relato de Hermelinda y Librada, dos vecinas de Nuñomoral. La primera nos confesó que, durante un mes, las luces de su casa se encendían y se apagaban sin que hubiera una explicación aparente, al tiempo que las persianas también se movían solas. Estos fenómenos eran acompañados por ruidos de procedencia desconocida, estruendos y fuertes golpes en las paredes. «Era como si alguien estuviera dando balonazos contra la casa», nos explicó la mujer.

Como los fenómenos impedían a Hermilinda y su familia conciliar el sueño, avisaron al párroco, don Manuel, para que bendijera la vivienda. Pero los desconcertantes sucesos no desaparecieron. Para nuestras informantes, una bruja popular del folclore hurdano –conocida por el nombre de Manuela–, era la responsable de estos hechos paranormales. No son pocas las leyendas de esta comarca extremeña que culpan a las «adoradoras de Satán»

del secuestro de niños con los que luego prepararían sus ungüentos. Curiosamente, en las mismas fechas que Hermilinda y familia sufrían los fenómenos paranormales en su vivienda, su sobrino, que se encontraba cumpliendo el servicio militar fuera de Las Hurdes, también escuchaba golpes en las paredes del cuartel, que no le dejaban dormir. EN BUSCA DE UNA EXPLICACIÓN RACIONAL ¿Por qué tienen lugar en estas tierras tal cantidad de sucesos extraños? OVNIs, humanoides, fenómenos paranormales… Quizá las hambrunas que padecieron los hurdanos más de medio siglo atrás, a causa de la incomunicación que sufría la zona, pudieron provocar delirios y alucinaciones en algunos de ellos. Además, es posible que durante la Guerra Civil los sacos de harina que se enviaron a la zona estuviesen contaminados con levaduras.

Hechos extraños de todo tipo siguen produciéndose a comienzos del siglo XXI

Estas circunstancias, unidas a la pervivencia –también a causa del secular aislamiento– de leyendas sobre duendes, brujas y seres maléficos y a la falta de tendido eléctrico, podrían ser caldo de cultivo para el nacimiento de mitos. Sin embargo, esta hipótesis no explicaría la circunstancia de que, tal como pudimos comprobar, hechos extraños de todo tipo siguen produciéndose a comienzos del siglo XXI.

En el pueblo de Aceitunilla está extendida la creencia en un espectral niño blanco que se aparece por las inmediaciones del cementerio. Diferentes investigadores recopilaron testimonios sobre este pequeño fantasmal. Pero nuestra sorpresa fue mayúscula al escuchar de labios de una lugareña que su marido había visto cerca del citado cementerio un «perro fantasma»

cuartel de la Guardia Civil

cuando se dirigía al cuartel de la Guardia Civil en busca de un médico, pues su padre se encontraba enfermo. Con total convencimiento nos narró cómo el hombre se topó con el etéreo can, que volvió a hacer acto de presencia cuando regresaba a casa. El extraño animal lo acompañó durante un trecho hasta que se volatilizó cerca del cementerio. Desde entonces, el «particular» espectro no ha vuelto a hacer acto de presencia. UNA COMARCA CON MISTERIO

Si alguien ha estudiado las leyendas y fenómenos que suceden en Las Hurdes, éste es, sin duda, el maestro de escuela y vecino de la comarca Félix Barroso Gutiérrez, al cual entrevistamos en su domicilio de Santibáñez el Bajo. Barroso, a pesar de declararse escéptico y de mente racionalista, reconoce que esta comarca tiene «algo» especial que atrae a antropólogos, periodistas e investigadores. A él, justo es reconocerlo, le debemos nombres, referencias, documentación y localizaciones con las que comenzamos nuestras pesquisas por Las Hurdes.

También hemos de señalar que por falta de espacio y porque los testigos han preferido mantener sus experiencias ocultas a la opinión pública, sólo hemos mostrado una ínfima parte de los testimonios que atesoramos. Y, por supuesto, debemos agradecer la gran acogida que siempre nos dispensaron los hurdanos, en su mayoría dispuestos a compartir sus vivencias, impresiones y saber popular con cualquiera que muestre un mínimo interés por la comarca, su historia y habitantes.

Iker Jiménez Cuarto Milenio

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